Termostato de bienestar
Todos nosotros tenemos un termostato interno de bienestar, este termostato determina en todo momento y lugar los niveles de éxito, amor y creatividad que
estamos dispuestos a disfrutar. Determina lo que estamos permitiendo y tolerando en nuestra vida.
Lo que estamos dispuestos a tolerar es lo que marca el umbral de nuestro termostato de bienestar. Si en alguna ocasión pasamos ese umbral, hacemos todo lo posible por volver al mismo y lo hacemos con lo que llamamos autosabotaje. Es igual que si estamos en una zona segura y familiar, cada vez que sacamos un pie fuera del límite de esa zona, saltan de golpe todas las alarmas que como son chillonas y molestas provocan que volvamos a nuestro territorio conocido.
¿Cuándo programamos el termostato? Cuando somos pequeños y no somos capaces de discernir cuales son las zonas seguras o peligrosas. Así programamos el umbral del termostato para las finanzas, la pareja, el amor, merecimiento, etc. Dependiendo de donde tengamos el umbral, disfrutaremos de más o menos bienestar.
¿Cómo funciona este termostato? Cuando nos sentimos bien, por encima del umbral que hemos programado, empezamos a pensar y sentir de manera que ese sensación de bienestar baje de nuevo al umbral programado, así nos las ingeniamos muy bien para entrar en una discusión, en un sentimiento de culpa, de no merecimiento, etc. Por tanto tenemos un límite de bienestar que no nos permitimos sobrepasar.
La buena noticia es que podemos hacerlo, sí., podemos sobrepasar ese límite y sentirnos mejor por más tiempo sin que intervengan fuerzas internas en bajarlo de nuevo. Pero eso, supone cambio y transformación, eso supone miedo e incertidumbre.
La pregunta es ¿Estás preparado/a para traspasar esa incomodidad que conlleva el cambio? Gay Hendricks le llama “ El síndrome del límite máximo” y lo explica diciendo que nuestras actividades en la vida tienen lugar en cuatro zonas principales: La zona de la incompetencia: Son todas aquellas actividades en las que no somos buenos y los demás pueden hacerlo mejor. En esta zona pasamos mucho tiempo, así que lo mejor es delegar estas actividades.
Zona de competencia: Las actividades que realizas aquí están bien hechas pero otro pueden hacerlas igual de bien que tú.
La zona de Excelencia: En esta zona están las actividades que haces muy bien y con las que te ganas bien la vida. Es una zona que no requiere de un gasto de energía grande por tu parte, así te sientes cómodo y a la vez estás triunfando, pero sabes que la vida no quiere que te acomodes demasiado y te moverá los cimientos de nuevo hasta que sigas subiendo el umbral de tu termostato y alcances lo que Hendricks llama Zona de Genialidad: Es la zona en la que te permites expresar todos tus talentos y dones, aquellos que no te suponen ningún tipo de esfuerzo porque es aquello que te hace vibrar, es lo que tu alma anhela y en lo que tu sientes felicidad.
Si por alguna razón no escuchas la llamada a esta zona, a pesar de todos los desafíos que conlleva llegar a ella, los mensajes de tu cuerpo y mente no solo no cesarán sino que serán cada vez más y más fuertes camuflándose en forma de enfermedad, conflictos, ansiedad, depresión, etc.
Presta toda tu atención a las señales que provienen de esta zona, no las ignores. Prepárate para esos desafíos e incomodidad, pero atiende su llamada y sube el umbral de tu termostato.